“Un manuscrito de D. Buenaventura Hernández Sanahuja” – Extracto del Boletín Arqueológico. Año LXVI. 1966. Página 223
“Un manuscrito de D. Buenaventura Hernández Sanahuja“: este es el título del artículo escrito por Carlos Babot Boixeda en el Boletín Arqueológico, Año LXVI, 1966 de la Reial Societat Arqueològica Tarraconense. Continuamos con la página 223, que en realidad es la séptima del artículo.
La transcripción de la página 223 es la siguiente:
nada á grupos en diferentes puntos de la cuenca del Mediterráneo, especialmente en la península hispánica, de donde se le consideraba aborígena, como también en algunas islas del mar interior pero ya mezclada con otras razas de diferente origen y procedencia.
A lo que se deduce de las observaciones antropológicas este pueblo primitivo rudo y salvaje profesaba el culto de la naturaleza, divinizando el fuego, el sol, la luna y los astros; en una palabra el pirronismo y el sabeismo; y en efecto, es la misma religión que conservaban los indigenas á la venida de los Romanos a España segun manifiestan las monedas autónomas y otros monumentos antiquísimos que han podido llegar á nosotros (véase pág. 59).
Las opiniones más moderadas y autorizadas dan á la existencia de esta raza en Europa una antigüedad de 8000 años, y vino, dicen, á ella despues del diluvio, y pertenece a la segunda época que denominan del primer período de la edad de la piedra pulida, del reno ó de los animales contemporáneos emigrantes, así es que esta raza forma, por decirlo asi, el fondo claro-oscuro de la historia del hombre de Europa. ¿De donde vino esta raza? He aqui un misterio todavia impenetrable por que estamos muy lejos de considerarla aborígena ó solariega de España, como algunos pretenden.
A turbar la tranquilidad de este pueblo en su pacífica posesion de Europa vino una irrupcion, desconocida de nosotros de pueblos asiaticos que la ciencia prehistorica denomina el pueblo de los dolmens, procedente segun dicen de las costas del Malabar, en la península del Indostan, cuna á lo que parece de todas estas construcciones colosales que se conocen por ciclopeas ó megalíticas; este pueblo, pues, pertenece á la 3.ª época que los antropológicos llaman de la edad de la piedra pulida ó de los animales domesticados. Esta emigración vino por la Crimea dirigiendose á la Suecia y Dinamarca para en seguida ocupar la Bretaña; en este punto se subdividió, abordando una parte de ella en Inglaterra y pasando otra á la Gironda, otra a España por los Pirineos y otra finalmente á la Suiza é Italia, apoderándose de las islas de Malta, Córcega, Cerdeña y Baleares en el Mediterráneo.
He aqui pues que la antropología de una sola plumada ha destruido todo un sistema completo de historia, que hace muchos siglos se venia laboriosamente confeccionando por los historiadores de varias épocas y pueblos; y tenemos en consecuencia de aquellos descubrimientos, que los monumentos conocidos hasta aqui por druídicos, como son los dólmens, los menhirs, los cromlechs, Ec ni célticos son siquiera como tampoco, segun ella, estos colosales restos llamados ciclopeos correspon-


30 de diciembre de 2009 el 13:12
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