“Un manuscrito de D. Buenaventura Hernández Sanahuja” – Extracto del Boletín Arqueológico. Año LXVI. 1966. Página 224
“Un manuscrito de D. Buenaventura Hernández Sanahuja“: este es el título del artículo escrito por Carlos Babot Boixeda en el Boletín Arqueológico, Año LXVI, 1966 de la Reial Societat Arqueològica Tarraconense. Continuamos con la página 224, que en realidad es la octava del artículo.
La transcripción de la página 224 es la siguiente:
den a los pelasgos, sino todo á aquel pueblo de los dolmens en una época que se escapa á toda cronologia histórica admitida hasta aquí, y cuya existencia, segun sus cómputos, se halla mucho más distante de la época de los Celtas de que nos habla la historia, que desde los Celtas á nosotros.
Observaciones importantísimas y en verdad muy críticas y verosímiles fundadas en descubrimientos geológicos han venido á demostrar que los dolmens no eran como se creia altares en donde los sacerdotes druidas verificaban sus cruentos sacrificios humanos, sino solamente cámaras fúnebres con sus correspondientes entradas ó corredores (pasadizos cubiertos), descarnadas al presente, en donde aquel pueblo solia depositar sus cadáveres, estos dolmens primitivamente cubiertos de una gran cantidad de tierra acumulada en forma de montículo (tumulus), pero habiendo desaparecido posteriormente esta tierra, ha quedado el esqueleto descarnado de aquellas cámaras sepulcrales. Los cromlechs, sean circulares o rectangulares, fueron recintos sagrados, y por lo comun se hallan contiguos á los enterramientos de aquel pueblo antiquísimo y prehistórico. Se cree que los Celtas se aprovecharon de muchos de ellos, y los Druidas, seis siglos antes de J. C. ya los encontró destruidos y casi en el mismo estado actual.
Los Nuragas de Cerdeña y los Talayots de Mallorca y Menorca son asimismo cámaras sepulcrales pertenecientes á dicho pueblo; tienen la figura de conos truncados ó torres circulares aisladas, formadas de inmensos bloques del género ciclópeo ó megalítico; contiguo á algunos de ellos todavia subsisten los cromlechs ó recintos llamados célticos, que como se ha dicho están por lo comun colocados cerca de los sepulcros. La Giganteya de la isla de Gozo (Malta) es también un recinto sagrado. Las murallas de Tarragona asi como las Acrópolis ciclopeas de la Toscana deben considerarse como recintos fortificados, erigidos probablemente en uno y otro pais en la edad de la piedra, ó del reno, para defenderse los invasores de los indigenas, de diferente raza (Iberos?).
Calcúlase que una gran parte de este pueblo de los dolmens atravesó el istmo de Suez, estableciéndose en el gran valle del Nilo, y que unido con los Etiopes, antiquísimos habitantes, formaron el pueblo egipcio; sin embargo esto no está bien probado. Otros del mismo pueblo siguieron al N. del Africa hasta llegar á las vertientes del Atlas, siendo posible sean sus descendientes los antiguos Numidas y los Bereberes actuales. En Sahara se encuentran dolmens (M. Dessor), y las piramides de Egipto no son más que túmulos imitando con piedra


31 de diciembre de 2009 el 12:17
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