Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 60-61]

Páginas 60 y 61 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

to del Apis del fracmento nº. 12; y 6.º, por las medallas celtiberas interpuestas entre el pavimento y el sepulcro, en una de las capas de aluvion; todo lo qué prueba con evidencia la antigüedad remotisima de su construccion, y la presencia incontestable de una raza egipcia en la Peninsula.
Finalmente, conceptuamos á este resto de un interés incalculable, tanto para la historia primitiva de nuestro país como para la historia universal. ¡Ojalá que lo poco que tenemos dicho pueda servir de base para la verdadera interpretacion y estudio de este raro y precioso monumento!

Tarragona 10 de Mayo 1851

Buenavª Hernandez y Sanahuja

Notas
a la descripcion del sepulcro egipcio
en Tarragona


Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 38-39]

Páginas 38 y 39 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

te debian practicar se hubiesen mezclado las capas de aluvion, y, como tenemos dicho, estas capas estaban intactas cuando las vimos, y describian unas largas lineas paralelas. Finalmente, nos prueba que fue colocado allí por el pueblo que lo construyó los pasages representados en él, que tanta coincidencia tienen con los hechos relativos á la primera poblacion de la peninsula, que sin el menor miramiento han sido calificados por los criticos modernos de fabulosos, pasando de un estremo á otro; viniendo este monumento á demostrar la falacidad de los calculos humanos. Debemos seguramente la conservacion de este precioso resto, al pavimento romano que lo cubria, impidiendo las infiltraciones de las lluvias y otros accidentes atmosfericos.
La relacion de aquella gente ruda vino á confirmar la descripción precedente; y á lo que parece, al descubrirse el angulo del monumento de un color terroso, creyeron que seria un pedrusco, y no queriendo salir á los primeros esfuerzos, fueron rompiendolo á pedazos, hasta que, al saltar una de las incrustaciones adheridas á él, puso patente á su vista el mérito de la pieza y la equivocacion padecida, pero irremediable ya. Imposible seria describir las dificultades que nos costó arrancarles esta declaracion, que rehusaban, temerosos del castigo por haber destruido un objeto de tanto merito y valor.
Tampoco fue posible averiguar con certeza la existencia del cadáver, pues como mezclaron la tierra de arriba abajo, los restos de este se confundieron en tal caso con los de los ingleses, y juntos fueron recogidos sin poder sacar en limpio otra cosa. Es indiscutible que era sepulcro y no cenotafio por el deposito de asfalto que se observa en uno de los angulos de la pieza numº. 13 en donde quedaron impresas las señales de la tela ó sudario con que estaba amortajado como ya tenemos dicho.

En qué época fue construido?

Problema es este de dificil solucion. Ciertamente seria de un interés incalculable para la historia si pudiera determinarse con exactitud


Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 36-37]

Páginas 36 y 37 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

Cuando llegamos al lugar citado, la escavacion iba continuando lentamente, y aunque habian transcurrido ocho dias despues del hallazgo, se conocian todavia los destrozos y el lugar que ocupaba el monumento. La escavacion se reducía á practicar un corte vertical ó perpendicular desde la flor de tierra á la superficie de la roca, y este mismo corte manifestaba evidentemente, que el monumento egipcio existia en aquel lugar desde remotisimo tiempo, colocado sin la menor duda por el mismo pueblo que lo construyó.
Inmediatamente encima de la roca se veia una zona ó lecho de greda amarillenta, que sin duda fue la superficie en la epoca de la venida de los egipcios: Sobre este lecho estaba colocado el sepulcro con la direccion algo oblicuado de Oriente á Occidente. Por los lados y encima se habian formado unos cinco pies de terreno de aluvion, distinguiendose perfectamente en el corte las líneas paralelas, horizontales, que indicaban las distintas capas de tierra que con el transcurso de los siglos se habian consecutivamente sobrepuesto y fueron superficies en otro tiempo. Luego venia un pavimento de grandes baldosas de jaspe del país, de construccion romana, y finalmente, tres pies de tierra vegetal producto de las ruinas del edificio romano, entre cuyos escombros y materias carbonizadas que manifestaban la causa de su ruina, se encontraron varias medallas romanas, lámparas y otros objetos de uso domestico. (8)
El pavimento, la tierra de aluvion, tres medallas celtiberas encontradas entre estas capas debajo del pavimento y las incrustaciones petrificadas que cubrian las paredes del sepulcro, son en nuestro concepto, pruebas irrefragables de haber pasado desapercibido á los romanos, los cuales fabricaron en este terreno sin cuidarse de indagar lo que habia debajo; y esto es tanto mas natural, cuanto ni remotamente podian presumir la existencia de semejante preciosidad, que sin duda alguna hubiese trasladado á lugar mas apropósito. Calcular que lo llevaron de tan lejos para enterrarlo luego á tanta profundidad, seria mas que absurdo. Ademas, con la escavacion que necesaria-