Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 10-11]

Páginas 10 y 11 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

cola, que constantemente simboliza lo propio. El buho, murciélago, y estrellas manifiestan la noche que sigue á la muerte, y que con su denso velo cubre á los ojos de los mortales los hechos subsiguientes á ella. Está asi mismo orillada por la cenefa de hierogramatas.

Fracmento Nº. 5.

Creemos ver en este fracmento la representacion del Hércules egipcio en la accion de separar segun la mitologia egipcia, los dos continentes de Europa y Africa, abriendo la comunicacion del Océano con el Mediterráneo, separados antíguamente por un istmo.
El héroe va cubierto con la piel de leon, y tiene el pie derecho apoyado sobre la cabeza de un hombre negro echado de espaldas, y el siniestro sobre la de un hombre blanco en la misma posicion. Entre las dos cabezas, que estan algo separadas, y las piernas abiertas de Hercules, se observa una impetuosa corriente de agua. Encima del hombre blanco se ve parte de una vid para indicar seguramente los frutos europeos; y sobre del negro asoma una palmera y media serpiente, cuya continuacion no permite ver la falta de piedra, pero que indicará probablemente las producciones africanas. Hercules lleva en la mano derecha un peñon, y aunque le falta parte de la izquierda, colegimos que llevaria otro para indicar sin duda las columnas de Hercules representados en los peñascos Abila y Caspe.

Fracmento Nº. 6.

Parece que en la época de la construccion de este monumento los egipcios conservaban aun algunas ideas de la primera generacion, y esto, como luego diremos, hace remontar este sepulcro á los tiempos de la primera poblacion egipcia.
Vemos en este resto delicadamente demostrado dicho pensamiento. Adan y Eva estan frente uno de otro; el primer feto en figura de espiral tiene origen en el hombre que lo une á Eva; y esta á su vez lo alimenta con la leche de sus pechos. Para significar la dulzura de la palabra, tan espresiva en estas ocasiones, salen de la boca de Adan, introduciendose en la de Eva, una linea de abe-