Carta 11ª del Capítulo 1º del Legajo nº 12 – (Pág. 3)

Página 3 de la undécima carta contenida en el capítulo 1º del Legajo nº 12 de la Colección de Antonio Delgado y Hernández del Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla.

En esta carta del 12 de abril de 1853, escrita por Antonio Delgado, le comunica a Pedro Sabau sus impresiones de su estancia en Barcelona.

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Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 30-31]

Páginas 30 y 31 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

dagar por el mismo monumento la epoca en que fueron construidos, dando solucion al problema.
A la derecha del cuadro hay una colmena en figura de torre rodeada de abejas, que al parecer se dirigen contra tres aves que ocupan la parte superior, y se defienden de ellas a picotazos. Algunas caen muertas, y otras tomando insensiblemente forma humana, se dirigen ácia occidente, dirigidos por dos lineas de golondrinas, y acaudillados por un hombre cubierto de una piel, armado con una clava y un broquel. La falta del marmol impide ver la continuacion, pero un hombre postrado á sus pies, y otros tres colgados á un árbol con las cabezas al lado, indican una conquista. ¿Simbolizará la colmena la catástrofe de Sennáar, las abejas y las aves la batalla de los Titanes con los dioses, y la venida a España del Hercules libico? Sus autores consideraron tan claro el objeto de este dibujo emblemático, que no creyeron necesario comentarlo con hierográmatas como los otros.
En esta pieza, que estaba fracturada por tres partes, se observa en el ángulo superior de la derecha un depósito de asfalto, que sin duda con el calor resudaria la momia, y en él se ve impresa la tela ó sudario que la envolviera segun la costumbre egipcia. Es muy sabido que estos preparaban los cadáveres en sus disecciones con el asfalto ó betun judaico, el cual tiene la propiedad de identificarse con la carne, inyectandose por las venas, arterias y poros, ocupando el lugar del liquido, y haciendo impermeable el cadáver se conservan como vemos. Esta mancha, pues, nos pone en manifiesto la existencia de un cadaver ó momia, como luego tendremos lugar de repetir.

¿Sería tal vez trasladado á nuestro país este sepulcro por alguna de las muchas naciones que dominaron en él?

Para contestar á esta pregunta preciso es que descendamos á hacer una minuciosa descripcion de las circunstancias que acompañaron su descubrimiento para certificarnos que fue colocado en el lugar donde se encontró por los mismos que lo construyeron.