“Descripción del sepulcro Egipcio en Tarragona” del Archivo de los Marqueses de Someruelos. Página 03

Página 03 del informe titulado “Descripción del sepulcro Egipcio en Tarragona” escrito por una persona de nombre no conocido. Esta documentación la he hallado en la Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional dentro del Archivo de los Marqueses de Someruelos.

La identificación de este documento es la siguiente:

ESPAÑA. MINISTERIO DE CULTURA. SECCIÓN NOBLEZA DEL AHN, SOMERUELOS, C.21, D.17

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Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 08-09]

Páginas 8 y 9 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

Fracmento Nº. 3.

El Egipto fue la cuna de la mitología, de las ciencias y de las artes. Los griegos en su constante afan de apropiarse los descubrimientos de las demas naciones, adoptaron esta misma mitología desfigurandola con fábulas inverosímiles y obscenas, distraendo así el objeto noble que se propusieran sus verdaderos inventores, cual era unir la religion con la agricultura su principal recurso. En el Apis vemos adorado el buey, constante compañero en las fatigas del labrador. El Nilo que fecundizaba sus campos, era simbolizado por el cocodrilo. En Isis (la Ceres de los griegos y romanos) la ferocidad, el ave Ibis, que destruía las larvas, insectos y reptiles dañosos; y en fin otras deidades que ofrecian beneficios á la humanidad. Este fracmento nos representa con todos los atributos, que la acompañaban, á Isis, coronada con la flor de loto, el caduceo y las espigas. La abundancia y fertilidad demostrada en los muchos pechos, y su constante compañera el Ibis, confirma esta fundada opinion. Al parecer está dentro de un templo que guarda mucha analogía con las pagodas actuales de la India.

Fracmento Nº. 4.

Los egipcios tenian una idea imperfecta de los premios y castigos reservados á la otra vida. Suponían que las almas despues de la muerte debian ser conducidas a la eternidad por un barquero, el cual exigia por este trabajo una moneda, y los que no la llevaban estaban condenados á divagar como sombras entre los vivientes. Para evitarlo tenian gran cuidado de poner en la boca de los difuntos un óbolo, y esto seguramente dio objeto para la fábula de Caronte y la Laguna estigia. Este fracmento nos da una idea del modo ingenioso con que sabían los Egipcios expresar á la posteridad sus pensamientos. La cabeza de elefante que lleva este nuevo Caronte es el emblema de la eternidad: Así era demostrado por los antiguos, porque el elefante es el animal terrestre de mas longevidad. Ademas lleva en la mano la serpiente mordiendose la