Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 72-73]

Páginas 72 y 73 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

unos 400 pies de circunferencia, mientras que los indigetas conservaron lo restante de la ciudad y el territorio vecino, el cual solo tenia algunas leguas de ambito. Pero lo que no es menos peregrino es que este rarisimo estado de existencia lo hayan conservado religiosamente ambas partes por espacio de muchos siglos. Cada cual retuvo sus propias leyes gobernandose a su modo con cabal independencia; y los Romanos hallaron en tiempo de su primera venida a España, a los dos pueblos viviendo aun separados por aquel mero vallado. En los primeros tiempos, los Foceos conseptuandose endebles y no atreviendose a contar con tan debil salvaguardia, la custodiaron eficazmente fortificandose pausadamente en su posicion, sin que los Indigetas opusiesen el mas minimo obstaculo. Rara vez comunicaban con estos y por una sola puerta, la cual estaba noche y dia desveladamente guarda, alternando en su guardia un magistrado. Trasnochaba un tercio del vecindario sobre el muro y atajaba a todo Español; y cuando los Foceos salian por la parte de la ciudad de los Indigetas, iban siempre muchos y bien armados como si se hubiesen recelado de algun ataque imprevisto.” (Romey Tomo 1. fol. 37)
Esta relacion de Romey viene a confirmar lo que tenemos dicho con respecto a la independencia de las ciudades de la costa de Cataluña hasta la venida de los Romanos, manifestando con evidencia que a la llegada de aquellos estrangeros los Españoles tenian ya ciudades y se resistieron lo que supone una civilizacion anterior a aquella venida.

Nota N. 2 pag. 27

“Por el mismo nombre de Hercules se conoce claramente que este dios es el Sol, pues las dos palabras Heras y cleos de que se compone el nombre de Heracles o Hercules significan aire y gloria; y es cierto que la verdadera gloria del aire consiste en la iluminacion del sol, por cuya virtud el espiritu de las tinieblas se esconde en el abismo. Los sacerdotes Egipcios honran con muchedumbre de ritos el multiciple poder de este dios, significando con esto, que Hercules entra por todo, y es entre todos el sol. Tenemos de esto mismo un argumento nada despreciable en un hecho historico de otra nacion.”
“Cuando Theron rey de la España Citerior, agitado de furor se dirigió con una armada naval contral el templo de Hercules, los Gaditanos le salieron al encuentro con sus naves largas; en lo mas recio del combate, con todo que la fortuna era igual, los bageles del rey se vieron precisados a huir, y al mismo tiempo un incendio imprevisto los consumió. Algunos poquisimos prisioneros, que quedaron con vida, dijeron haber visto sobre las proas de los Gaditanos unos leones que despidiendo rayos por la boca semejantes a los que pintan alrededor de la cabeza del sol, quemaron con ellos la armada.” (Macrob. Saturn. Lib. 1 Cap. 2 pag. 272)
Parece que Macrobio tuvo a la vista este fracmento al describir la relacion que precede y nos abstenemos de hacer comentarios sobre ella.

Nota N. 3. pag. 28

Parece fuera de duda que la religion que profesaban los Iberos primeros pobladores de España era la primitiva, adorando un solo Dios incorporeo: asi lo demuestra el pasage representado en este fracmento, y con el quisieron manifestar los autores del sepulcro las costumbre inocentes de los naturales a su arribo a nuestras costas. Las primeras semillas al politeismo indicadas por los objetos mitológicos de los fracmentos N.º 1, 2, 3, 4, 7 y 8 no habian aun cundido entre los indigenas a la llegada de aquellos estranjeros, y esta circunstancia confirma la remota época que damos a su construccion.
Los primeros hombres no se servian de templos para ofrecer sacrificios al Todopoderoso: bastaba una tosca ara en medio de los campos o en la cumbre de las montañas (Vease el Genesis Cap. 8 y 15 vers. 10 y 9) y los sacerdotes eran los ancianos del pueblo.


Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 70-71]

Páginas 70 y 71 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

El celebre hebreo Benjamin en su itinerario hace mencion de la muralla espresada, considerandola Anacaea o Griega; lo que le valió a este erudito observador el titulo de visionario por los criticos modernos. Benjamin observó en la construcción de esta muralla, y tal vez en otras que habrán dejado de existir, una diferencia muy marcada con relacion a las obras romanas que existian en esta ciudad; unicamente pudo equivocarse este sabio en los caracteres considerandolos griegos: esto nada tiene de extraño porque en su época no se tenia aun conocimiento de los alfabetos celtiberos y podia muy bien confundirlo, o mejor dicho, tomarlo por uno perteneciente a alguna de las naciones que habian existido en la Peninsula. Sin embargo, debemos confesar que observó lo que nadie antes ni despues de el habia observado, y creemos hacerle una justicia consignandolo aqui.
Esta muralla se compone de 19 filas de sillares almohadillados, que describen otras tantas líneas horizontales paralelas al terreno cuyas sinuosidades siguen produciendo el mas bello efecto. En el centro de este fracmento se observa un portillo ó brecha abierta por el ariete. Al falsear la muralla por su pie, los sillares fueron abajo; las dos lineas superiores faltandoles el apoyo cedieron y quedaron apuntadas describiendo una curva en la linea recta espresada, de modo que forma un portillo circular, por donde regularmente entrarian los enemigos. Este fracmento es digno en todos conceptos de ser estudiado.
Finalmente concluiremos esta nota sobre la antigua civilizacion Española con la relacion de Herodoto que cita Romey y que confirma lo que tenemos dicho anteriormente.
“Un bagel de Samos, dice, cargado de mercancias de Egipto, mandado por un piloto llamado Coleo, sea por su albedrío o por un viento recio del nordeste, habia pasado el estrecho y llegado a Tartesio segun se refiere Herodoto. Tartesio es palpablemente aqui un nombre generico dado a la Betica occidental, y Herodoto por otra parte no nombra el paraje fenicio a donde aportó Coleo; solo añade que ningún griego le habia precedido. En este puerto, sea el que fuere, los Samios fueron bien recibidos, y vendieron en el sus mercancias por sesenta talentos. Ufanisimo con tan rica ganancia, consagraron el decimo a Juno, le mandaron hacer una gran copa de bronce a lo Argos, adornada lateralmente con cabezas de grifos, la cula, sostenida por tres colosos de bronce de siete codos de alto, era uno de los realces del templo de la Diosa.” (Herodoto Lib. IV Cap. 152)
“Esto da a conocer que en su patria habia artifices tan adelantados como en los demas paises. ¿Pero, hallaron los de Samos en Tartesio un templo ya consagrado a Juno, ó lo hicieron construir? Esto es lo que no cabe deslindar por la relacion de Herodoto. El padre de la historia añade que los Samios llegaron también a Tartesio, al mismo tiempo que los isleños de Tera enviaban una colonia bajo las ordenes de Bato, a fundar a Cirene en Africa, esto es, 704 años antes de la era Cristiana.” (Romey Tom. 1 fol. 36)
“Sin embargo las naciones vecinas a Emporio (Ampurias en las costas de Cataluña) que habian visto con algun recelo a una cuadrilla de estrangeros establecerse en Rosas a viva fuerza, se airaron con la nueva invasión de los Foceos. En frente de su depósito se hallaba sobre el continente una ciudad con un puerto bastante bien abrigado habitado por los indigetas. Los Foceos intentaron usurpar el territorio de los indigetas; pero estos por su parte los rechazaron esforzadamente y con tal teson, que solo tras sangrientas guerras se vino a concluir un tratado entre ambos pueblos. Los indigetas cedieron a los griegos una parte de su ciudad con la precisa condicion de que mediaria una valla de incomunicacion entre nacionales y advenedizos. Convenido tan extraño ajuste, tomaron posesion los Foceos de la parte de la ciudad que les habian concedido la cual no tenia mas que