“Descripción del sepulcro Egipcio en Tarragona” del Archivo de los Marqueses de Someruelos. Página 20

Página 20 del informe titulado “Descripción del sepulcro Egipcio en Tarragona” escrito por una persona de nombre no conocido. Esta documentación la he hallado en la Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional dentro del Archivo de los Marqueses de Someruelos.

La identificación de este documento es la siguiente:

ESPAÑA. MINISTERIO DE CULTURA. SECCIÓN NOBLEZA DEL AHN, SOMERUELOS, C.21, D.17

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“Un manuscrito de D. Buenaventura Hernández Sanahuja” – Extracto del Boletín Arqueológico. Año LXVI. 1966. Página 225

Un manuscrito de D. Buenaventura Hernández Sanahuja“: este es el título del artículo escrito por Carlos Babot Boixeda en el Boletín Arqueológico, Año LXVI, 1966 de la Reial Societat Arqueològica Tarraconense. Continuamos con la página 225, que en realidad es la novena del artículo.

Carlos-Babot-Boixeda---225

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Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 88-89]

Páginas 88 y 89 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

una monstruosidad. Esto seria apoyar el error adoptado por algunos sabios, que consideran romanos a los toros de Guisando porque estos conquistadores pusieran inscripciones sobre ellos, como la pudieran poner del mismo modo los Godos y Arabes sin que por esto los hubiesen construido. El Sr. Romey aunque reconoce en la casta Ibera una remotisima antigüedad, muy anterior a los Celtas, repugna sin embargo reconocerla aborígena. Críticamente hablando, solo pueden considerarse tales en toda la fuerza del nombre a los primeros pobladores del Asia: mas cuando un pueblo está establecido en un pais desde tanto tiempo que se pierde en la oscuridad de los siglos, y ni aun puede columbrase por donde hayan venido a poblarlo, nos parece que nada se aventura en ello.
Por lo que toca a las invasiones Vaccea y Celta, en especial la última venidas del septentrion, es al parecer incontestable. La Escitia debia necesariamente poblarse con las emigraciones producidas por el exeso de poblacion de la India, segun el principio que dejamos indicado para la propagacion general de la especie humana; y el único desagüe que tenia esta region encajonada entre la Persia y la China, era la Escitia siguiendo el curso del Indo; y posteriormente, con lentitud, de mansion en mansion, las rancherias indo-escitas podian poblar el norte de Europa, hasta atravesar la cumbre de los Pirineos.
En la nota N.13 veremos el principio de la poblacion Ibera y Celta establecida por D. Fco de Masdeu, que rechazamos como improbable. Este critico estuvo en su derecho al manifestar su sistema, como lo estuvo Romey, lo estamos nosotros, y lo estarán cuantos intenten emitir su opinion en esta materia de si tan intrincada, que por mucho que se diga no se dirá tal vez lo suficiente, y esto que se ha dicho mucho, cuando se ha llegado a asegurar que la primera poblacion de la Peninsula vino por los aires como las semillas que el viento traslada a la cima de las torres o miraculosamente por medio del ministerio de los angeles. (Aunque algo exagerado, no podemos dejar de reproducir en este lugar la introduccion de la Historia de España por M. Lefranch, publicada muy recientemente; y lo hacemos en el mismo idoma, por no quitarle nada de su expresión. “L’Espagne parait avoir été primitiviment une contimation del’ Afrique: le bassin de la Garonne, fadis bras de mer, la séparait del’ Europe, et le détroit de Gibraltar ne’ existant pas encore. Aussi les peuples de race atlantique vinvent-ils avant tous les autres peupler le prolongement septentrional de leur terre africaine. De lá cé caractère national des Espagnols, qui conserva toujours quelque chose dusang primitif, se plia sans trop de peine aux dominateurs venus du même berceau méridional (Phéniciens, Carthaginois, Arabes) et résista souvent, avec constance, aux conquerans descendus de septentrion. Plus tard, quand le détroit de Giblaltar s’ouvrit par l’efet de quelque grande revolution physique consacrée dans la Fable, qui mit un effort dela nature au nombre de travaux d’Hercule, la Mediterranée se précipitant por cette nouvelle issue, quitta la surface du sol galligue, et les Celtes vinren former, dons les régions tempérées de la Peninsula, la race longtems célebre sons le nom de celtibérienne; race mixte, qui ne fut point connue on l’a dit, la sonche primitive des Espagnols, mais une simple modification des Aborigénes.” Hist. D’Espagne par M. Em Lebranch. Paris 1842)
Finalmente concluiremos esta nota con otra prueba coetánea que robustece nuestra opinion; hablamos de las medallas llamadas desconocidas o primitivas Españolas. (En la nota N.1 probamos la anterioridad de las medallas llamadas Celtiberas, a la venida a España de los Fenicios y Griegos) El tipo de la fisonomia greco-africana en los bustos de dichas medallas, el pelo crespo y ensortijado; la barba lampiña, ó si la llevan corta y encrespada, nos revelan un origen mas bien oriental que septentrional. Los caballos que adornan los reversos de la mayor parte de ellas, y que al parecer forma el objeto predilecto


Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 46-47]

Páginas 46 y 47 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

la dispersion babélica.

Todas las crónicas de España, como procedentes de una fuente comun, estan contestes en el origen de la poblacion de la Peninsula y venida de los egipcios. Es muy cierto que estas relaciones plagadas de fabulas y hechos inverosímiles, narrados con tanta certeza y minuciosidad como si las hubiesen presenciado, las hacen sospechosas sin que por esto nos autorize á negarlas absolutamente.

La fábula es hija de la verdad y de la mentira y participa de ambas naturalezas. Romey en su introduccion á la historia de España, dice: “El origen de los pueblos no cabe duda que es recóndito; pero hasta en las exageraciones y en las fabulas se echa de ver la estampa general de una nación.” (Romey, Hist. de España cap. 1º fol. 10) Esta maxima que no signio, está muy en armonia con el principio que para negar á un pueblo su origen tradicional y su historia, es preciso probar lo contrario con fuertes é innegables argumentos. Desnudemos pues estas relaciones de la corteza fabulosa que las cubre, y hallaremos tal vez un principio de verdad.

Cuando la historia primitiva está sumida en la lobreguez de los tiempos; cuando la falta de datos historicos nos oculta la luz de la verdad, las conjeturas y el raciocinio suplen lo que no es dado asegurar.

La mayor parte de los pueblos primitivos fueron pastores; sus riquezas se reducian á numerosos rebaños que á un tiempo los alimentaban y vestian, y era su principal recurso. Su ajuar era sencillo, porque sus necesidades eran pocas. La vida nómada de aquellos pueblos pastores no hay duda que fue muy apropósito para la poblacion primitiva del Globo, porque obligados á buscar nuevos pastos, iban descubriendo terrenos virgenes y nunca hallados, sirviendo no poco á ello el maravilloso desarrollo y fecundidad de la primera generacion. (9)

Cuando estos aduares ó tribus errantes eran muy numerosos, se subdividian; y