Necrología: D. Buenaventura Hernández y Sanahuja

A continuación os adjunto una necrología de Buenaventura Hernández y Sanahuja escrita por Eduardo Saavedra el 9 de Noviembre de 1894. Extraído de la página web Cervantes Virtual.

Necrología: D. Buenaventura Hernández y Sanahuja

Eduardo Saavedra

I

Ninguna ciudad de España aventajó á Tarragona en el número, antigüedad é importancia de sus monumentos. La maza y la tea de irritadas soldadescas, el furor de turbas desatentadas, la súbita trepidación del terreno, la terrible explosión de la pólvora encerrada en almacenes ó en hornillos, han ido arrojando al suelo durante siglos y siglos el alto muro, la soberbia arcada, la airosa columna, la elegante estatua; cada vez que la ciudad renacía de sus cenizas, los ya inservibles edificios de otras edades brindaban al industrioso poblador con materiales preparados para las nuevas construcciones, y con todo, tantas y tan repetidas causas de destrucción no han sido bastantes para borrar esos vestigios de lo pasado, que imponen el asombro en el ánimo menos prevenido y en el menos cultivado entendimiento. Así fué que antes de mediar el siglo XVI, Juan Armengol, tarraconense, tomaba de los originales y enviaba á D. Antonio Agustín, residente á la sazón en Roma, una buena colección de inscripciones latinas, perdidas ya muchas de ellas, y los restos del circo, del anfiteatro, del pretorio, del acueducto y del recinto fortificado, sugirieron al letrado y caballero Micer Luís Pons de Icart la composición del Libro de las grandezas y cosas memorables de la ciudad de Tarragona, impreso en Lérida en 1572. Pero en aquel tiempo y aun mucho después, la admiración y el encomio satisfacían por completo las modestas ambiciones de los eruditos, y puede decirse, que no obstante las estimables tareas á que varias personas doctas se dedicaron desde mediados del pasado siglo, poco ó nada se iba adelantando en punto á la historia de la capital de la España Citerior. Para rehacer su grandiosa figura fué preciso que las apremiantes necesidades de la vida moderna levantaran con el azadón y el barreno las espesas capas del polvo bajo que yacían los despedazados testimonios del esplendor antiguo. Continuar leyendo…


Dibujo 7º del Capítulo 9º del Legajo nº 12

Séptimo dibujo contenido en el capítulo 9º del Legajo nº 12 de la Colección de Antonio Delgado y Hernández del Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla.

Este séptimo dibujo representa un plano esquemático de Tarragona en donde aparecen realzados las localizaciones más relevantes como pueden ser la zona donde se encontró el sepulcro egipcio, o los terrenos de Juan Fernández de Velasco en los cuales se hallaron más objetos de carácter egipcio. Es obvio reconocer la cercanía de ambas localizaciones de lo que se puede deducir la muy posible relación entre el sepulcro egipcio con los objetos egipcios hallados por Juan Fernández de Velasco.

La transcripción de los textos que aparecen en el plano es la siguiente:

B. Torre del arzobispo

C. Torre del capiscol

D. Torre de S. Magin

E. Castillo de Pilatos

F. Baluarte de Carlos V, y torre romana

f. Rambla

G. Convento de monjas de Sta. Clara

I. Posesion del Sr. Fernandez

JJJ. Torrente

KK. Terrenos de Manresa y escavaciones

L. Mosaico de la medusa

M. Polvorin de las obras del puerto

. Casa y huerto del Andreu

O. Escavacion en donde se encontraron los fracm. egipcios (1853)

P. Lugar en donde se descubrio el sepulcro egipcio (1850)

QQQ. Corte actual de la cantera

RR. Corte de la cantera en 1850

T. Casa del director de las obras del puerto y arranque del muelle

UUU. Poblacion del puerto

Y. Puerta de Lerida

Relacion de Pons de Ycart

Quedame agora de tratar del sitio antiguo de la dicha ciudad segun se puede colegir y entender pasava parte de la ciudad segun muestran los muros viejos arruynados partiendo del monasterio de San Francisco (A) yendo a la iglesia de San Fructuos (Z) hasta cerca del rio Francoli (V) por donde se muestran los muros viejos arruynados y dos pequeñas puertas y cinco pedazos de peñas muy grandes hechas como el muro… y dos de ellas segun estan cerca una de otra dan a entender que entre estas habia alguna puerta de la ciudad principal (Y). Pasava tambien el muro viejo desde la acequia mayor (X) haciendo como un arco encima de los güertos Viña y caserio de Gabriel Ramich mercader y de Francisco de Solasvila, Francisco de Monserrate y Joan de Valbona, y bajaba (UUU) hasta el muelle (T), y de alli subia hasta la iglesia de San Miguel de la mar (S) y alli por la halda de las peñas cerca de la marina (M L I) subia hasta el mirador (h) y de alli se juntava con el muro donde esta el baluarte nuevo de Santa Clara (H). Y el dicho muro tenia de anchura segun claramente se muestra seis varas y media. Era este muro viejo de pedazos de peña seca sin cal tan grandes que causan admiracion con que fuerzas humanas se podian aquellos pedazos de peñas traer y poner en el muro, de las cuales muchos he querido medir y he hallado que tienen cinco varas de largo y la anchura que esta dentro del muro nose puede ver; de alto se ve que tienen unas cuatro varas otras poco mas o menos entendiendose esto de las piedras mas grandes que se ven en el muro… Y toda la parte del muro derribado se junta con el muro que agora tiene la ciudad (F) que hoy es mil vecinos y tiene de circuyto dos mil trescientas sesenta y una varas. Cap. VIII.


Buscando una solución al enigma. La esfinge

FUENTE: Iberia cuna de la humanidad

Buscando una solución al enigma. La esfinge


Buenaventura Hernández Sanahuja y el sepulcro egipcio


COMISIÓN DE ANTIGÜEDADES (José Remesal, Antonio Aguilera y Lluís Pons)


Antecedentes época y contexto del yacimiento.
(Extractado del catálogo de la Comisión de Antigüedades de la Real Academia de la Historia, Cataluña.)

En 1790 comenzaron las obras para reconstruir el puerto de Tarragona. Eran imprescindibles para poder mantener su recuperado derecho de aduana (1.761 -Esquilache-, ampliado a América y el extranjero en 1.800). Al mismo tiempo, aplicando las ideas de la Ilustración, se quería modernizar la ciudad y unir el barrio portuario (La Marina) con el núcleo urbano (Parte Alta), para ello se pretendía cambiar la disposición de las fortificaciones, de hecho para la visita de los reyes en 1802 se desmontó parte del baluarte de Carlos V y, se derribó un lienzo de la muralla creando lo que hoy es la Rambla.

Para las obras de construcción de la escollera y los muelles del puerto se utilizó como material la piedra sacada de una cantera a cielo abierto creada en la zona suroccidental de la colina sobre la que se asienta la ciudad de Tarragona. Como mano de obra se emplearon presidiarios, trabajando desde 1.800 un promedio de medio millar de los mismos.

La explotación de la cantera, en todos los sentidos, pues se empleó pólvora también, consistió en el rebaje a mano de la capa superior de tierra a cargo de los penados y el barrenado posterior de la piedra, cuando ésta quedaba a la vista. Esta sistemática puso al descubierto y destruyó paulatinamente un sector muy importante de la ciudad romana y de su suburbio, pues en época romana se debieron situar aquí las residencias extramuros de más calidad de la ciudad. Durante casi un siglo con dicha explotación se expolió de tal manera la zona que se estima que tan sólo un 10% pudo ser recuperado, la riqueza arqueológica que allí se atesoraba en su mayor parte fue a parar al fondo del mar como “relleno” del puerto. Y sin embargo, esta pobre cuota permitió crear colecciones, sobre todo con material de época romana, a muchos particulares ilustrados y, extranjeros, lo que puede darnos una idea de la inmensa riqueza existente en aquel lugar. Continuar leyendo…


Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 78-79]

Páginas 78 y 79 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

Nota N. 6. Pag. 32

Los muros ciclopeos de Tarragona, que como tenemos dicho forman la base de la actual fortificacion, están compuestos de enormes peñas colocadas sin mas regla arquitectonica que el plomo y el cordel, descansando inmediatamente sobre la roca. En ninguno de estos peñascos se observa la menor señal de herramienta que indique haber sido arrancadas por el arte, sino piedras que encontradas en la superficie de la tierra, fueron acarreadas alli a fuerza de brazos. Generalmente varia su elevacion de seis a diez pies del nivel del suelo, y encima de esta tosca obra está asentada la muralla romana: sin embargo, tres fracmentos se conservan en el mismo estado que la dejaron sus constructores, y forman el tipo de la elevacion y figura que esta tenia cuando entera, que es once varas, y los pedruscos van gradualmente disminuyendo su tamaño a proporcion que se eleva la muralla.
Su perímetro, suponiendo que en la actualidad solo rodea las tres cuartas partes de la ciudad alta, es de 1850 varas. Antiguamente segun Micer Pons de Icart, llegaba hasta la desembocadura del rio Thulcis o Francoli que tanta celebridad tenian sus aguas en tiempo de los romanos para el blanqueo de los linos (el río Subis, Tulcis o Francoli desemboca en el mar a corta distancia de los muros de Tarragona. El Sr. Romey lo coloca equivocadamente en los Ausetanos, y lo hace afluente (confluente dirá) del Rubricatus o Llobregat, del que se halla separado 13 leguas en su menor distancia. El Francoli nace y fine en la Cosetania y Plinio hablando de el dice “…regio Cosetania flumen subi Colonia Tarraco.” Segun Ptolomeo la region de los Ausetanos en donde Romey coloca el Francoli compreendia parte del provincia de Gerona. Entre los Ausetanos y Cosetanos se interponian los Iacetanos, los Castellanos y los Laletanos. Mela dice “…Tulcis eam modicus amnis subit: ingens Hiberus Dertosam attingit.”) é incluia dentro de su circuito, el espacio que ocupa la moderna poblacion del puerto; pero en el dia no quedan mas que leves vestigios. Aun se conservan seis puertas ó entradas compuestas cada una de seis pedazos de peñas que forman las jambas y una de larga encima que sirve de lintél, identica al dibujo de los fracmentos Nos 11 y 13. Protegen a tres de las dichas puertas otras tantas torres cuadradas de la misma construccion; y las otras tres habrán desaparecido en alguno de los muchos trastornos que ha sufrido esta antiquisima ciudad. La forma irregular de estas salidas no permite suponer que fuesen cerradas con puertas de madera ó piedra labrada como las de la acrópolis de Tirinto, sino con otras piedras atracadas a ellas como se observa en el indicado dibujo.
La grandeza de esta inmensa muralla cuando completa, pone de manifiesto la multitud de gente que debia estar ocupada en su construccion, y la fuerza material que debian emplear para transportar aquellas moles: la rudeza de la obra indica la precipitacion con que fue edificada; y las torres en los ángulos con las puertas inmediatas a ellas, un principio militar, o tal imitacion de alguna otra que les sirviera de modelo, que supuesta su remotisima antigüedad anterior sin la menos duda a cuantas existen de su clase en España, Italia y Grecia hace suponer seria de Egipto. Hasta el presente ha sido esta muralla objeto de mil investigaciones para descubrir sus verdaderos fundadores, que los dibujos del monumento nos demuestran ser egipcios.
Los estrechos límites de una nota no permite estendernos en una detallada descripcion, pero en su construccion vemos mucha analogia con otras obras Pelasgicas de Italia y Grecia, robusteciendo la opinión que tenemos formada del origen comun de los pueblos del Mediterraneo.
Romey sobre este punto dice “En el tiempo en que se asoma la existencia de Cadmo y Danao (1482 años antes de J.C.) que fueron los primeros que se encargaron de introducir en la Grecia las luces y las artes del Egipto y la Fenicia, el pueblo habitaba el Peloponeso, el Atica y la Beocia, probablemente del mismo linaje que los demas habitantes del Occidente hasta el estremo de España era aun de los mas barbaros y cerriles…” (Vease la nota N. 14.)


Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 68-69]

Páginas 68 y 69 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

una cavidad ó hueco, dentro del cual existian en el mejor estado de conservacion, gran cantidad de medallas celtiberas de diversos tamaños, pero iguales anversos y reversos. Tuvimos la proporcion de adquirir parte de ellas y para certificarnos de la singularidad de este hallazgo, fuimos al dia siguiente a examinar dicha cavidad y en nuestra presencia se encontraron aun algunas medallas mas. Realmente el hueco no tenia relacion alguna con el exterior, y desde la colocacion de las espresadas medallas se habia formado la roca, cerrando hermeticamente dicho hueco, lo que supone en nuestro concepto, aun que profanos en la ciencia geologica, una antigüedad muy remota. Algunas de ellas muy gastadas por el roce indican la circulación que sufrieran antes de su colocacion; otras cubiertas de un barniz verde, estan perfectamente conservadas y de un hermoso tipo; y finalmente en algunas se observa una especie de caries, como el que producen ciertos insectos en los libros viejos, fenomeno digno de ser estudiado por los quimicos.
Este prodigioso número de medallas encontradas en la Peninsula indican con evidencia el comercio que existía entre cada una de las castas o familias de una misma lengua o dialecto, y sus tipos manifiestan el verdadero origen del pueblo Español, mejor que el dicho de los escritores antiguos porque son contemporaneos segun demostraremos en la nota N. 11 cuando se hable del origen del pueblo Ibero.
Ademas de las medallas, se han encontrado en varias poblaciones de España, vasos y piedras labradas con inscripciones celtiberas, cuya descripcion omitimos por ser ya muy conocidos por los anticuarios; pero la obra mas considerable sin duda que existe en la Peninsula y desconocida hasta el dia es el trozo de muralla Celtibera perfectamente conservada, de 80 varas de largo y 54 palmos de altura, de piedra de silleria almohadillada que existe en esta antiquisima ciudad, edificada sobre el muro ciclopeo. En cada uno de los sillares que la componen, se ve profundamente esculpida una letra del alfabeto celtibero como simbolos iberos2.
No sabemos el objeto que se propusieron los coetanos al entallarlos en los sillares: opinamos que no será para la colocacion ú orden de las piedras porque las letras estan alternadas y muchas tergiversadas de arriba abajo.
Sabido es que los Griegos ocuparon unicamente en las costas de Cataluña a Ampurias y Rosas; y que las ciudades de la costa hasta la Zacynto o Sagunto parece se resistieron a estos nuevos huespedes, conservando su independencia hasta la venida de los Romanos. (Avieno nombra algunas de ellas que han ya desaparecido, tales como Hilactes, Histra, Sarna y la esclarecida Tirica, en la que Romey cree reconocer el primitivo nombre de Tarraco “…fuere propter civitates plurimae quippe hic Hilactes, Hystra, Sarna et nobiles Tyrichae stetere…” Avien Orae marit V.492.) Esta ciudad que por sus fortificaciones se hizo tal vez respetar de los Griegos, dueños ya de Ampurias y Rosas, debia ocupar sin la menor duda un rango sobresaliente en la civilizacion Ibera antes de la venida de aquellos, segun puede colegirse por el fracmento citado; por su puerto que segun todas las conjeturas encontraron ya fabricado los Romanos; por un profundo pozo descubierto en el siglo XV; (Tito Livio hablando del puerto de Tarragona dice “despues de prolongado el imperio de P. Scipion por el Senado, fue enviado al puerto de Tarragona con treinta naves largas y ocho mil soldados, siendo recibidos con gozo de los naturales.” T. Livio decad. 3. lib. 2 cap 8. La construccion del pozo que dejamos citado, y su colocacion, hace sispechar que es anterior a la dominacion Romana. Está practicado en roca viva taladrada la montaña hasta el nivel del mar. Comenzaron formando en la roca un pozo cuadrado que ensancharon luego hasta formar un aposento cuadrangular. En el suelo de este hicieron otro pozo o entrada ensanchandose hasta formar otro aposento igual y exactamente debajo del primero; otra abertura y otro aposento y asi consecutivamente hasta 11 pisos de 15 pies cada uno que forman 160 pies. Las aberturas o entradas estan en orden inverso; todas en un extremo del paralelogramo que forman los aposentos, en el 1º la entrada es á Oriente, la 2º a Occidente, el 3º a Oriente… En el fondo hay una grieta por donde sale un manantial de agua potable. En el dia cierra este pozo una pesada losa.) y finalmente por un vaso de cobre torneado, encontrado en esta ciudad con esta inscripción grabada circularmente en su asiento simbolos iberos3 el cual junto con un fracmento de tapon asimismo de cobre conservamos.


Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 56-57]

Páginas 56 y 57 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

tar á uno sobre una barca por creer, que no era propio de los dioses el andar sobre la tierra; y en el mismo Egipto tuvo origen la fabula de la barca de Caronte que formaba parte de su religion. (fracmento nº. 4.)
Ademas, el enlace que existe entre la historia antigua; la mitologia y las crónicas de todos los pueblos del Mediterráneo, da motivos suficientes para creer que algo de verdad existiria en estas fabulas. La tradicion supone, que la isla de Creta fue poblada por los Egipcios: En Norva, Cortona y Volterra en el Lacio y Etruria se encuentran ruinas de construccion ciclopea; las mismas se observan en Arpino, Segui y Alatri en Italia: En la Giganteya de la isla de Gozo en Malta: Los Nuraguas en Cerdeña; y los Talayots en las Baleares se ve igual fisonomia; y en especial en los muros de Acropolis de Tirinto en la Argolia es en donde se ve el caracter titanico de la edad heroica, y en todos poco mas o menos, conservan iguales tradiciones; siempre figura como el héroe principal un Hercules.
Los griegos en su constante afan de apropiarselo todo hicieron suyo este Hercules, trasladando la mayor parte de sus hazañas en el Peloponeso. En la antigua Tirinto, hoy Nauplia, cerca de Argos, suponen que se crió. Alli trajo los bueyes robados en España á Gerion. En la selva Nemea si hemos de darles credito, mató el leon; y finalmente, á ellos debemos esta confusion historica embrollada en tantas fabulas; pero es preciso confesar, que á estas mismas fabulas debemos sin duda la conservacion de la historia primitiva, que de otro modo estaria sumida en la negra obscuridad de lo pasado.
Concretandonos á España, los antiguos geografos la apellidaban Hesperia, país de poniente por su situacion geografica al Este con respecto á Egipto, y esta denominacion tal vez originó la fabula del jardin de las Hespérides hijas de Hespero, uno de nuestros reyes fabulosos, y las manzanas de oro robadas por Hercules. (fragmento numº. 9.)
Las célebres columnas de Hercules y su templo en Gades, las murallas herculeas de Tarragona, los sepulcros labrados en roca viva


Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 52-53]

Páginas 52 y 53 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

rancherias por el interés comun, trasladaron á montañas inaccesibles sus familias, riquezas y ganado; hostilizaron en lo posible al enemigo en los desfiladeros, talando el país á fin de reducir por la estrechez al que no podian vencer con las armas. “Los egipcios esperimentando con frecuencia muy apretados asaltos, vieron precisados á mudar su campo á la parte de la marina para que su armada le hiciera espaldas, y no pudiese ser rodeado ó cercado; y tomó asiento y alojamiento en el collado de una montañita pequeña ácia la marina, no lejos del agua; y allí se fortificó en forma de real (fracmento numeros 11 y 13) con reparos y trincheras, cosa que hasta entonces no lo habia usado en tantas jornadas como habia hecho en todo el camino pasado… con estas desgracias crecieron los daños de los sitiados y fue forzado á renovar estancias y aposentos que habia hecho en aquella montañita ó pequeño collado, que, como ya tengo dicho, ocupó á la parte de la marina. Allí edificó algunas barracas y chozas donde la gente pudiese estar recogida de la inclemencia del tiempo” (Pujades, lib. 2. Cap. VII)
A lo que parece, en la residencia que hicieron los egipcios dentro de esta improvisada ciudad, hubo de morir alguno de los gefes ó héroes de su nacion. Sabidas son las preocupaciones que tenian los egipcios sobre la muerte, y el modo ostentoso con que enterraban sus cadáveres, las pirámides y los ricos sepulcros que diariamente se hallan en Egipto y el modo de conservar sus momias nos da una perfecta idea de ello: Los pasages heroicos toscamente grabados en él según la costumbre primitiva, (12) no nos dejan dudar de la verdad de este aserto, y al propio tiempo nos fortifica en el concepto de que este sarcófago es contemporáneo de los muros ciclópeos de Tarragona, dentro de cuyo recinto se encontró.
Algun tiempo despues de los sucesos descritos, se verificó por el Pirineo otra invasion de un pueblo de casta gala que se apellidaban celtas; estos unidos á los iberos formaban el pueblo celt-ibero, que tan celebre se hizo posteriormente. (13)


Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 32-33]

Páginas 32 y 33 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

Al mediodia de la ciudad, entre esta y el mar, existe una colina que al parecer estuvo habitada desde la primera poblacion de Tarragona, y comprehendida antiguamente dentro de los primitivos muros cíclopes, según Pons de Ycart. (6) Para el desmonte de esta colina estan empleados continuamente de quinientos á seis cientos presidarios; las peñas arrancadas por el impulso de los barrenos, y conducidas por los primeros, han servido y sirven para construccion del muelle actual. Esta pequeña loma, que se eleva ciento y dos pies sobre el nivel del mar, estuvo, repetimos habitada por los egipcios, indígenas, y ultimamente por los romanos, que la destinaron para ciudad patricia, dando manifiestas pruebas de ello la multitud de medallas e ídolos de bronce, vasos cinerarios y lacrimatorios, lámparas y otros utiles domésticos, y mas que todo ricos pavimentos y mosaicos, baños y ruinas de edificios de construccion romana que se encuentran diariamente. Cubre esta colina una capa de tierra mas ó menos espesa, que trasladan á otra parte una seccion del mismo presidio destinada á excavaciones, y el objeto de ellas es dejar la roca practicable á los barrenos, limpia de tierra.
El reglamento de las obras del puerto señalan los trabajos diarios de cada seccion, y finidos estos ó se retiran al baño, ó continúan trabajando, abonandoles este exeso pecuniariamente, lo que motiva que con la precipitacion destruyen sin miramiento alguno restos antiguos preciosisimos, contribuyendo no poco á ello la orden terminante de entregar á la Dirección de la obra todo cuanto encuentren sin darles por ello gratificacion alguna. Como es consecuente, procuran utilizarse de las medallas y otros pequeños objetos de metal que pueden facilmente guardar y vender con cautela á los aficionados, destruyendo por despecho lo que no es facil de ocultar á la vigilancia de los encargados de la Obra.
La primera noticia que tuvimos del hallazgo fue acompañada del fracmento numº 1. sorprendiendonos en estremo la vista de un resto egipcio en Tarragona. (7) Aunque estabamos fluctuando entre la disidencia de los criticos modernos, que niegan absolutamen-