Plano del Puerto de Tarragona (1876)

Plano del puerto de Tarragona en 1876 realizado por la Dirección de Hidrografía.

Obtenido de la Biblioteca Digital Hispaníca.

Plano del Puerto de Tarragona 1876


Acta 1º del Capítulo 6º del Legajo nº 12

Primer acta contenida en el capítulo 6º del Legajo nº 12 de la Colección de Antonio Delgado y Hernández del Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla.

En este acta de fecha 19 de Marzo de 1853, aparece la relación de testigos presentes en el hallazgo de un ídolo egipcio y de varios fragmentos de mármol con caracteres egipcios en la cantera del puerto de Tarragona.


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Informe 1º del Capítulo 1º del Legajo nº 12

Primer informe contenido en el capítulo 1º del Legajo nº 12 de la Colección de Antonio Delgado y Hernández del Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla.

En este informe de fecha desconocida, posiblemente escrito por Antonio Delgado y Hernández, aparece la relación de testigos presentes en el hallazgo de un fragmento de mármol con jeroglíficos en la cantera del puerto de Tarragona.

La transcripción del informe es la siguiente:

A las 2 y 15 minutos de la tarde, en presencia del Exmo. Sor. Comandante General D. R. Nouvilas, del Sor. Gobernador Civil D. Miguel Diez, del Sor. Mayor de plaza D. Salvador Estevez, del Sor. Comisario de Guerra D. Ventura Sanchez, del director de la obra del puerto D. Angel Camon, del oficial de la Admon. de Aduanas D. Juan Fernandez y de los comisionados por la Rl. Academia D. Antonio Delgado y D. Buenav. Hernandez, se halló el fragmento de marmol del pais en forma de losa, en la que se observan varios geroglificos analogos a los que en el mismo local y anteriormente halló D. Juan Fernandez y que conserva en su poder.


Buscando una solución al enigma. La esfinge

FUENTE: Iberia cuna de la humanidad

Buscando una solución al enigma. La esfinge


Buenaventura Hernández Sanahuja y el sepulcro egipcio


COMISIÓN DE ANTIGÜEDADES (José Remesal, Antonio Aguilera y Lluís Pons)


Antecedentes época y contexto del yacimiento.
(Extractado del catálogo de la Comisión de Antigüedades de la Real Academia de la Historia, Cataluña.)

En 1790 comenzaron las obras para reconstruir el puerto de Tarragona. Eran imprescindibles para poder mantener su recuperado derecho de aduana (1.761 -Esquilache-, ampliado a América y el extranjero en 1.800). Al mismo tiempo, aplicando las ideas de la Ilustración, se quería modernizar la ciudad y unir el barrio portuario (La Marina) con el núcleo urbano (Parte Alta), para ello se pretendía cambiar la disposición de las fortificaciones, de hecho para la visita de los reyes en 1802 se desmontó parte del baluarte de Carlos V y, se derribó un lienzo de la muralla creando lo que hoy es la Rambla.

Para las obras de construcción de la escollera y los muelles del puerto se utilizó como material la piedra sacada de una cantera a cielo abierto creada en la zona suroccidental de la colina sobre la que se asienta la ciudad de Tarragona. Como mano de obra se emplearon presidiarios, trabajando desde 1.800 un promedio de medio millar de los mismos.

La explotación de la cantera, en todos los sentidos, pues se empleó pólvora también, consistió en el rebaje a mano de la capa superior de tierra a cargo de los penados y el barrenado posterior de la piedra, cuando ésta quedaba a la vista. Esta sistemática puso al descubierto y destruyó paulatinamente un sector muy importante de la ciudad romana y de su suburbio, pues en época romana se debieron situar aquí las residencias extramuros de más calidad de la ciudad. Durante casi un siglo con dicha explotación se expolió de tal manera la zona que se estima que tan sólo un 10% pudo ser recuperado, la riqueza arqueológica que allí se atesoraba en su mayor parte fue a parar al fondo del mar como “relleno” del puerto. Y sin embargo, esta pobre cuota permitió crear colecciones, sobre todo con material de época romana, a muchos particulares ilustrados y, extranjeros, lo que puede darnos una idea de la inmensa riqueza existente en aquel lugar. Continuar leyendo…


Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 68-69]

Páginas 68 y 69 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

una cavidad ó hueco, dentro del cual existian en el mejor estado de conservacion, gran cantidad de medallas celtiberas de diversos tamaños, pero iguales anversos y reversos. Tuvimos la proporcion de adquirir parte de ellas y para certificarnos de la singularidad de este hallazgo, fuimos al dia siguiente a examinar dicha cavidad y en nuestra presencia se encontraron aun algunas medallas mas. Realmente el hueco no tenia relacion alguna con el exterior, y desde la colocacion de las espresadas medallas se habia formado la roca, cerrando hermeticamente dicho hueco, lo que supone en nuestro concepto, aun que profanos en la ciencia geologica, una antigüedad muy remota. Algunas de ellas muy gastadas por el roce indican la circulación que sufrieran antes de su colocacion; otras cubiertas de un barniz verde, estan perfectamente conservadas y de un hermoso tipo; y finalmente en algunas se observa una especie de caries, como el que producen ciertos insectos en los libros viejos, fenomeno digno de ser estudiado por los quimicos.
Este prodigioso número de medallas encontradas en la Peninsula indican con evidencia el comercio que existía entre cada una de las castas o familias de una misma lengua o dialecto, y sus tipos manifiestan el verdadero origen del pueblo Español, mejor que el dicho de los escritores antiguos porque son contemporaneos segun demostraremos en la nota N. 11 cuando se hable del origen del pueblo Ibero.
Ademas de las medallas, se han encontrado en varias poblaciones de España, vasos y piedras labradas con inscripciones celtiberas, cuya descripcion omitimos por ser ya muy conocidos por los anticuarios; pero la obra mas considerable sin duda que existe en la Peninsula y desconocida hasta el dia es el trozo de muralla Celtibera perfectamente conservada, de 80 varas de largo y 54 palmos de altura, de piedra de silleria almohadillada que existe en esta antiquisima ciudad, edificada sobre el muro ciclopeo. En cada uno de los sillares que la componen, se ve profundamente esculpida una letra del alfabeto celtibero como simbolos iberos2.
No sabemos el objeto que se propusieron los coetanos al entallarlos en los sillares: opinamos que no será para la colocacion ú orden de las piedras porque las letras estan alternadas y muchas tergiversadas de arriba abajo.
Sabido es que los Griegos ocuparon unicamente en las costas de Cataluña a Ampurias y Rosas; y que las ciudades de la costa hasta la Zacynto o Sagunto parece se resistieron a estos nuevos huespedes, conservando su independencia hasta la venida de los Romanos. (Avieno nombra algunas de ellas que han ya desaparecido, tales como Hilactes, Histra, Sarna y la esclarecida Tirica, en la que Romey cree reconocer el primitivo nombre de Tarraco “…fuere propter civitates plurimae quippe hic Hilactes, Hystra, Sarna et nobiles Tyrichae stetere…” Avien Orae marit V.492.) Esta ciudad que por sus fortificaciones se hizo tal vez respetar de los Griegos, dueños ya de Ampurias y Rosas, debia ocupar sin la menor duda un rango sobresaliente en la civilizacion Ibera antes de la venida de aquellos, segun puede colegirse por el fracmento citado; por su puerto que segun todas las conjeturas encontraron ya fabricado los Romanos; por un profundo pozo descubierto en el siglo XV; (Tito Livio hablando del puerto de Tarragona dice “despues de prolongado el imperio de P. Scipion por el Senado, fue enviado al puerto de Tarragona con treinta naves largas y ocho mil soldados, siendo recibidos con gozo de los naturales.” T. Livio decad. 3. lib. 2 cap 8. La construccion del pozo que dejamos citado, y su colocacion, hace sispechar que es anterior a la dominacion Romana. Está practicado en roca viva taladrada la montaña hasta el nivel del mar. Comenzaron formando en la roca un pozo cuadrado que ensancharon luego hasta formar un aposento cuadrangular. En el suelo de este hicieron otro pozo o entrada ensanchandose hasta formar otro aposento igual y exactamente debajo del primero; otra abertura y otro aposento y asi consecutivamente hasta 11 pisos de 15 pies cada uno que forman 160 pies. Las aberturas o entradas estan en orden inverso; todas en un extremo del paralelogramo que forman los aposentos, en el 1º la entrada es á Oriente, la 2º a Occidente, el 3º a Oriente… En el fondo hay una grieta por donde sale un manantial de agua potable. En el dia cierra este pozo una pesada losa.) y finalmente por un vaso de cobre torneado, encontrado en esta ciudad con esta inscripción grabada circularmente en su asiento simbolos iberos3 el cual junto con un fracmento de tapon asimismo de cobre conservamos.


La tumba egipcia hallada en Tarragona y la legendaria Tartessos

AUTOR: Alman

FUENTE: Iberaldea

sanahuja10

Hace casi un par de siglos, exactamente el 9 de marzo del año 1850, fueron descubiertos por Buenaventura Hernández Sanahuja en la zona de las cantera del puerto de Tarragona, donde hoy se ubica el Salón de Exposiciones de la ciudad, fragmentos de un sepulcro egipcio. Cinco años después se descubriría no lejos de allí una momia egipcia. Los fragmentos del sepulcro están hoy en la Real Academia de Historia en Madrid, y fueron expuestos en el Museo de la ciudad de Tarragona con motivo del Centenario de la muerte del arqueólogo B. Hernández Sanahuja en 1991. En el museo de Tarragona están expuestos todavía tres escarabeos egipcios y una pieza de bronce que representa una esfinge de las cuales no se posee una clara cronología. En cuanto a la momia hallada desconozco el paradero, aunque es opinión oficial de que se trata de una estafa, aunque existen datos en libros del siglo pasado sobre la misma.

La historia del hallazgo de estos singulares restos es la siguiente, tal y como la explica el propio Hernández Sanahuja en su obra del año 1855 “Resumen histórico-crítico de la ciudad de Tarragona, desde su fundación hasta la época romana, con una explicación de los fragmentos del sepulcro egipcio descubierto en marzo de 1850”: “En marzo de 1850, los presidiarios destinados a la explotación de la pedrera del puerto, encontraron en el sitio donde existía el cementerio protestante, un pavimento de grandes losas pertenecientes a la época romana, y abajo, a mayor profundidad, otro, según todos los indicios, de origen griego-ibérico, presentándose, entre este y la roca, el discutido sepulcro, cubierto de una incrustación rojiza… Desgraciadamente los obreros van destruir el monumento, creyendo que no era de ningún interés.” Continuar leyendo…