Informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850″ – [Pag. 22-23]

Páginas 22 y 23 del informe titulado “Descripción razonada del sepulcro Egipcio encontrado en Tarragona en marzo de 1850“. Este informe fue escrito por Buenaventura Hernández Sanahuja el 10 de Mayo de 1851 y remitido a la Real Academia de la Historia.

Este documento fue obtenido de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes con la signatura CAT/9/7974/04(1).

La transcripción es la siguiente:

contacto entre estas dos naciones, y manifiesta palpablemente que todos los pueblos primitivos tienen un origen comun, y que las costumbres de estos pueblos en su principio eran muy análogas porque aun distaban poco de su origen, hasta que influyera en su carácter, color y costumbres la accion del clima en donde vivieran. Estas observaciones son de mucha importancia para el estudio de este y otros monumentos de epocas desconocidas.

Fracmentos pertenecientes al fondo.

Fracmento Numº. 11.

Este trozo está entero, grabado en una sola faz, tiene 18 ½ pulgadas de largo, que forma el tipo del ancho del sepulcro, igual ancho que demuestra el fracmento numº. 7, suponiendo que el cocodrilo forma centro en el dibujo, y pertenecería sin duda á la parte inferior como indicaremos en el fracmento siguiente. El centro y la mayor parte de la pieza lo ocupan dos lineas de hierográmatas ó caracteres sagrados en perfecta conservacion, y en los dos estremos hay figuras. Las de la derecha consisten en un pastor con su rebaño: Al parecer consulta el curso de la luna y astros dibujados en lo alto. A la izquierda hay una torre cuadrangular y parte de una muralla defendida por gente que arroja saetas a unos hombres desnudos que hay al pie de ella, y la atacan á pedradas. La torre y muro está compuesto de grandes pedruscos que guardan mucha analogía con las murallas primitivas, llamadas ciclopeas, que rodean esta ciudad, y forman la base de la actual fortificacion. Es tal su semejanza, que nos parece ver retratada en el marmol la torre conocida por “la del arzobispo” y el muro que le sigue, con la puerta primitiva, cerrada en el dibujo con dos peñas, distinguiendose muy bien las jambas y el dintel, asi como en aquellas, compuesto de un solo peñon.
Omitimos por de pronto hacer comentarios sobre ella, aplazandolo para el fracmento numero 13, en que volveremos á encontrarla.

Fracmento Numº. 12.

Este trozo nos evidencia, que si los egipcios no